Alonso de Madrigal, El Tostado por Julio Collado Nieto

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**Enviado por José Antonio Sierra( Asesor de Hispanismo ).-

Alonso de Madrigal, El Tostado
por Julio Collado Nieto

Sostiene Pereira que, preparando estos días algunos textos para el Paseo Literario que clausurará el Taller de Lectura de Los Serrano de este curso, se ha sorprendido gratamente con algunos escritos del obispo de Ávila, Alfonso de Madrigal, El Tostado. Por su aperturismo, su honradez intelectual, su valentía en la defensa serena de sus ideas teológicas y políticas así como por la actualidad de sus análisis sobre la crisis de su tiempo, allá por el siglo XV. Pereira tiene la tentación de pensar que ya está todo escrito y que, en vez de seguir escribiendo, quizás sería más práctico releer y aplicar a los momentos actuales lo que ya otros escribieron con muy buen criterio y sabia experiencia. Corren hoy tiempos difíciles en los que la desconfianza en las Instituciones y entre los mismos ciudadanos, está corroyendo los cimientos democráticos porque, sin confianza en los “otros”, la convivencia es imposible. Esa forma de “conmigo o contra mí” está minando el edificio social porque produce fronteras por doquier en vez de abrir puertas; provoca miedo al futuro y odio al adversario para convertirlo en enemigo; genera pesimismo en los jóvenes; individualismo disgregador y el surgimiento de nuevos “mesías” que prometen taimadamente sacar las castañas del fuego en vez de mostrar que la “república”, la democracia, es cosa de todos.
Curiosamente, el tiempo que le tocó vivir al Tostado se parecía bastante a éste. O quizás, todos los tiempos se parezcan demasiado porque la humanidad ha aprendido poco o nada de su historia. Por citar algunos ejemplos que vendrían a corroborar lo dicho, sirvan los testimonios de tres escritores relacionados con Ávila y que vivieron en épocas distantes. Teresa de Jesús calificó a sus tiempos de “recios”; el poeta y filósofo Jorge Santayana acuñó una de las frases más repetida y más autocumplida, “El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla” y el poeta León Felipe camino del exilio, escribió ¡Qué pena! uno de los poemas más desoladores:
“¿Quién lee diez siglos en la Historia y no la cierra
al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha?

Los mismos hombres, las mismas guerras,
los mismos tiranos, las mismas cadenas…
¡Qué pena, que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!”

Por eso, ante la polarización actual, el populismo, la desconfianza, las intrigas por el poder, la confrontación y el creciente autoritarismo o caudillismo, hay que volver al Tostado y su serena forma de defender lo múltiple, el mestizaje, el diálogo igualitario aunque haga más compleja la gobernanza. Tanto en el siglo XV como hoy, se necesita más responsabilidad cívica, más cooperación, más democracia y más apertura a los otros. Más Europa solidaria que extienda la idea de que la Tierra es una y de todos. Ecología, lo llama el teólogo y filósofo Leonardo Boff.

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